16. ene., 2018

Me enamoré de mi secretaria!!!...y yo de mi chofer!!! ...Cuando las emociones nos bloquean.

Estos días, un joven técnico, con uno de los que comparto día a día el bonito trabajo de desarrollo rural, me hace el siguiente comentario: ¿Ingeniera, qué opina usted de una situación que acaba de pasar en mi familia? Mi tía acaba de dejar a su esposo y a sus 03 hijos, porque se ha enamorado de otro hombre y dice que ha encontrado su felicidad.

Esta pregunta, considero que nos hacemos día a día, en la vida cotidiana:

  • ¿Cómo pudo dejar a su esposa, con quien vivía 20 años?
  • ¿Cómo pudo dejar a su esposa con 04 hijos, además bonita y profesional?
  • ¿Cómo pudo dejar a su esposa joven o con buenas cualidades?
  • ¿Cómo pudo abandonar a su marido y a sus hijas?
  • ¿Cómo pudo enamorarse de su secretaria?
  • ¿Cómo pudo enamorarse de un hombre casado?
  • ¿Cómo pudo destruir una familia?
  • ¿Cómo pudo enamorarse de la novia de su hijo?
  • ¿Cómo pudo enamorarse de su profesor o de su alumna o su chofer o de un hombre mayor o de una mujer casada?

No me cansaría de listar, todos los casos que quizás hemos visto de cerca o hasta nosotros mismos hemos sido tocados.

La respuesta es simple. Las personas desde que nacemos nos preparan para muchas cosas: estudia, trabaja, cuídate, se buena persona, con valores, etc, etc. Pero para lo que no nos preparan es para el manejo de nuestras emociones que están vinculadas con el enamoramiento, aquello que simplemente aparece en tu vida y te bloquea. Te bloquea tanto que no te deja pensar, ni razonar, ni darte cuenta que has perdido la sensatez, y que la puedes perder por mucho tiempo: días, meses o hasta años.

Casos públicos tenemos muchos: el ministro enamorado de su secretaria, el presidente enamorado de la becaria, el vicepresidente que se casa con la novia de su hijo, la jefa que se escapa con el chofer, la ministra que se escapa con su joven asesor de imagen, etc, etc.

Todo esto nace en el cerebro del ser humano, la neurociencia ha descubierto que el enamoramiento tiene un efecto muy similar al de una droga. Es decir, la persona se vuelve atraída o hasta adicta a ese alguien, pero casualmente a ese alguien prohibido. Entonces el cerebro empieza a segregar por sí mismo una gran cantidad de sustancias que producen un estado de éxtasis agudo, que llega de repente. Estas sustancias son la oxitocina, la serotonina y la dopamina, elementos que nuestro cerebro utiliza constantemente en mayor y menor medida para hacer que nuestras neuronas se comuniquen entre sí. Cuando notamos la presencia de la persona a la que queremos, estas partículas microscópicas inundan amplias zonas de nuestro cerebro, alterando por completo el equilibrio químico de nuestra mente.

Entonces, si ves o escuchas casos parecidos, no te sorprendas, ya sabes que su cerebro empezó a producir estas sustancias son la oxitocina, la serotonina y la dopamina; que hacen que la persona sienta como una adicción por la otra persona.

Finalmente, ¿Qué levante la mano, aquella persona que alguna vez no fue traicionada por sus emociones o mejor dicho por estas sustancias? Al menos, personalmente yo sí y no me llena de orgullo tampoco.

Ana Luisa Mendoza Vela

Life Coach

#Incentivando Exito