23. dic., 2017

Navidad: ¿consumismo o realmente unión familiar?

Todos los años, desde que soy niña y ahora con más fuerza, la navidad se siente, se nota, se percibe que es una fiesta que sirve primero para que todas las personas que reciben una gratificación tengan justificación para gastarla. Y aquellas que no tienen, para que trabajen meses previos “para la navidad” y otras personas esperan para obtener la caridad de los demás.

Es decir, la mayoría de personas esperan diciembre para comprarse todo lo que consideran que no pudieron comprarse en todo el año: la ropa, los zapatos, los artefactos, etc, etc. Ahora me detuve en el centro de Lima, y eran largas colas para abordar el Metropolitano rumbo a Gamarra y del Real Plaza del Centro Cívico salían con todas las compras soñadas.

Y es muy probable que el 24 de diciembre, todos estarán en los preparativos para la “cena navideña”, que supuestamente unirá a la familia.

Disculpen, pero no entiendo, porque esperar un 24 de diciembre para organizar una celebración de unión familiar. Porque no hacemos cotidiana esta práctica, de almorzar o cenar la familia junta al menos una vez a la semana o al mes. Aquellos almuerzos donde la tertulia no terminaba y te dabas cuenta que eran las 4pm. Almuerzos o cenas en las cuales tu papá, tu mamá, tus tíos, y demás personas mayores te contaban todas sus vivencias y consejos para enfrentar la vida.

Es verdad, que ahora esa práctica se ha perdido, pero deberíamos hacer un esfuerzo, desde cada uno de las personas que están leyendo esta sencilla sugerencia. Establecer un día a la semana para almorzar juntos, sin tv, sin celular; donde podamos compartir lo que nos pasa, nuestros éxitos o aflicciones. Y este almuerzo y cena organizarlo con las mismas ganas, que le pones a la “cena navideña”, que particularmente es un momento familiar que se dice en “nombre de Jesús”.

Hagamos al menos una vez al mes, que la “cena navideña” se repita en todas las familias, que la preparemos con mucho amor y cariño, y donde incluyamos las oraciones a Dios en nombre de Jesús, y si lo hacemos a diario, quizás recuperemos la familia que hemos perdido por el activismo.

Respecto a las compras: cómprate los zapatos, la ropa, los muebles, etc; el mes que quieras, y arréglate para esa cena especial mensual o semanal que tendrás en tu casa con tu familia. Arregla y decora tu casa siempre y también para este momento especial. No tiene que ser 24 de diciembre, para cumplir con una fiesta que ni siquiera es la fecha del nacimiento de Jesús hijo de Dios, sino una fecha que fue inventada por los romanos. Con relación a los regalos, regala, comparte y organiza una chocolatada cuando gustes, mejor en meses cuando hace frío y todos queremos disfrutar de un chocolate caliente, he observado que actualmente se venden panetones todos los meses del año, tambien puede ser con una torta o pastel. 

Dato Enciclopédico: En el Imperio Romano, las celebraciones de Saturno durante la semana del solsticio, que eran el acontecimiento social principal, llegaban a su apogeo el 25 de diciembre. ​ Para hacer más fácil que los romanos pudiesen convertirse al cristianismo sin abandonar sus festividades, el papa Julio I pidió en el 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado en esa misma fecha​ y finalmente el papa Liberio decreta este día como el nacimiento de Jesús de Nazaret en 354. La primera mención de un banquete de Navidad en tal fecha en Constantinopla, data de 379, bajo Gregorio Nacianceno. La fiesta fue introducida en Antioquía hacia 380.

Otro dato más, de acuerdo al Calendario Lunar Hebrero, si los embarazos de Isabel y María fueron normales, Juan nació en marzo y Jesús en septiembre. Esta fecha sería compatible con la indicación de la Biblia, según la cual la noche del nacimiento de Jesús, los pastores cuidaban los rebaños al aire libre, lo cual difícilmente podría haber ocurrido en diciembre. Además, debe tomarse en cuenta el censo ordenado por César al tiempo del nacimiento del Hijo de Dios, lo cual obviamente no pudo haber sido en diciembre, época de intenso frío en Jerusalén, la razón es que el pueblo judío era proclive a la rebelión y hubiera sido imprudente ordenar un censo en esa época del año. Finalmente, en la Biblia, Jesús nos pide que recordemos su muerte, como el momento especial que dío su vida por nosotros para salvarnos del pecado; y donde El mismo dice en la última Cena con sus apóstoles: Este pan es mi cuerpo, entregado por ustedes; hagan esto en memoria de mí. De la misma manera tomó la copa después de la cena, y dijo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por ustedes.

Esto se los presento, para reflexión y no caer en fiestas y fechas que en vez de unir a la familia, solo sirven para el consumismo. Disfruta con tu familia todos los días del año  y si es imposible, elige al menos una vez al mes. 

Ana Luisa Mendoza Vela

Coach de Persona y de Negocios

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