27. jul., 2017

¿PENA DE MUERTE O IMPLEMENTAR UN PROGRAMA DE SALUD MENTAL EN NUESTRA ACTUAL SOCIEDAD?

En los últimos tiempos estamos escuchando aterrorizados noticias muy dolorosas, como es el feminicidio de varias mujeres, causadas por sus parejas; también de niñas o de niños violentados, violados y asesinados. Al escuchar estas noticias, nos indignamos, llamando por varios nombres despectivos a las personas, que causan estas acciones: desgraciado, maldito, etc, etc; y también pensamos en las leyes, que se dé cadena perpetua o  pena de muerte u otras penas que contribuyan a detener esta situación.

Por mencionar algunos titulares de este mes de julio 2017:

“Cadena perpetua para padre y madrastra que mataron a patadas a niña de seis años. La Sala Superior Especializada Penal Descentralizada y Transitoria de San Juan de Lurigancho estableció la pena para Aricio López Quispe (padre biológico) e Irma Huamaní Huarcaya (conviviente).”

“Sujeto asesinó a su pareja porque le reclamó haber llegado tarde y ebrio”.

“El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables informó a Perú21 que, entre enero y junio de este año, hubo 59 feminicidios, mientras que en todo el año pasado hubo 124”.

“Jennifer Londoño fue golpeada, asesinada y descuartizada por el hombre que decía amarla”.

“Asfixia a su esposa delante de su hijo de 10 años”.

Estos titulares nos muestran que algo está pasando con la sociedad.

Desde mi punto de vista, cuando una persona actúa de esta manera, es porque algo en su cerebro está alterando sus emociones. El cerebro es el órgano principal del ser humano de donde brotan las emociones, que pueden ser positivas o negativas. Es mi cerebro que rige que este alegre, me ría incansablemente, o que tenga muchas ganas de trabajar o de tener todas las actitudes positivas; pero es también mi cerebro de donde brotan las emociones negativas, como: perder la paciencia, ser violento, celoso, decir mentiras, robar, llorar incasablemente, depresión, miedo, adicción, ansiedad o cómo dicen mis estudiantes: “hasta las ganas locas de violar a una mujer”.

Como personas desde que estamos niños, jóvenes y así varias etapas de la vida, en el hogar (nuestros padres), en la escuela y en varios escenarios que nos desenvolvemos nos van inculcando las cualidades positivas de nuestra personalidad con la que debemos actuar, pero también nos van restringiendo las cualidades negativas que debemos desecharlas de nuestra personalidad, porque son actitudes por las cuales la ley humana te castigará y si estas en un ambiente religioso: la ley divina también te repudiará. Entonces te vas formando una personalidad con cualidades aceptables que no harán daño a los demás.

Pero, ¿qué pasa con las personas, qué sabiendo que este comportamiento es malo, actúan finalmente así? Si durante toda su vida, han recibido mensajes, de lo que es el buen comportamiento y de lo que no se debe hacer. Sucede que estas personas, no saben controlar sus emociones, y cuando una persona no puede controlar sus emociones, entonces actúan con las emociones en su “máxima intensidad”, si es violento, será capaz de asesinar a una persona; o si es celoso, igual; y si es muy intenso en su comportamiento sexual, igual no se detendrá hasta haberse complacido.  Entonces lo que se debe hacer, es que así como hay campañas de vacunación contra el tétano, o exámenes ginecológicos para la mujer, o campañas de salud mental; considero que debe realizarse campañas para diagnosticar y tratar a las personas que desde casa muestran deficiencia en el manejo de sus emociones. Para ello están los profesionales de Psicología (si el comportamiento puede mejorar con terapia) y los de Psiquiatría (si el comportamiento ya requiere medicación) como la celotipia, las adicciones, conducta sexual compulsiva.

Finalmente, aquellas personas que actualmente las están juzgando por feminicidio, además de privarlos de su libertad, por favor incorporar un tratamiento psiquiátrico, porque quizás la dificultad de manejar sus emociones, lo llevó a cometer estos actos.

Felicito las iniciativas de las marchas Ni una menos, el Botón de Pánico de Latina; pero primero estar el amor al prójimo, a la sociedad, y por ello sugiero que el Ministerio de Salud, con el Ministerio de la Mujer y Ministerio de Educación se emprenda una campaña de salud mental, que no significa que estamos locos o locas, significa que queremos una sociedad conformada por personas no solo sanas físicamente sino también sanas desde el punto de vista mental.

Con todo esto, no quiere decir que estoy defendiendo a estas personas que han cometido estos delitos, sino que según la bibliografía, las personas que muestran alguna alteración cerebral, les conlleva a estos actos, y personas que tenemos hijos varones como yo, no quisiera que nunca mi hijo sea juzgado por una situación así.

ANA LUISA MENDOZA VELA

Escuela de Éxito y Competitividad

Inclusión Empresarial

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